Los profesores de Religión de Castilla y León aseguran que los planes del Gobierno para la asignatura son “inviables”

Cristina Gómez, profesora de Religión Guadalajara
Los delegados de Enseñanza y los sindicatos afirman que las ideas para la materia “atentan contra los derechos fundamentales avalados por los pactos internacionales, la propia Constitución Española y los acuerdos Iglesia-Estado.



Publicado originalmente en Vida Nueva Digital

Los delegados de Enseñanza de Castilla y León se reunieron ayer, 15 de enero, con los representantes de las organizaciones sindicales mayoritarias de los profesores de Religión (ANPE, CSIF y APPRECEYL) para abordar la situación que, tal como revela la Delegación Diocesana de Enseñanza del Obispado de Zamora, se desprende de las propuestas socioeducativas de la coalición.
Durante la reunión se llegó a la conclusión de que “las iniciativas anunciadas por el actual Gobierno”, en lo que atañe a la asignatura de Religión, “son absolutamente inviables desde el punto de vista jurídico”. Esto es así porque “atentan contra los derechos fundamentales avalados por los pactos internacionales, la propia Constitución Española y los acuerdos Iglesia-Estado”.
“La asignatura de Religión no es un privilegio de la Iglesia, sino que ésta se limita a dar respuesta a la demanda social de las familias, que en algunas diócesis alcanza a tres de cada cuatro alumnos del sistema escolar”, apuntaron los delegados diocesanos. Del mismo modo, los representantes sindicales recalcaron que su interés radica únicamente en “defender los derechos sociolaborales del profesorado”.

No escuchar a las familias 
Asimismo, los delegados diocesanos señalaron que la propuesta “nace desoyendo a la mayoría social de las familias” españolas, y cuestionaron la “legitimidad moral” de la misma.
En la misma línea, los portavoces episcopales han indicado que “no se pueden obviar las soluciones integradoras que existen en Europa” y que es oportuno y necesario “mirar hacia ellas para encontrar una solución definitiva a la presencia digna de la asignatura de Religión en los centros públicos, privados y concertados de nuestras diócesis”.
En programa de PSOE y Unidas Podemos para el nuevo Gobierno se especifica que, además de derogar la LOMCE, la asignatura de Religión “será de carácter voluntario para los estudiantes sin que haya una asignatura alternativa ni la nota sea computable a efectos académicos. Además, se subraya que se impedirá “la segregación educativa por razón de sexo en los centros sostenidos con fondos públicos”, como ocurre en algunos concertados.

Los delegados diocesanos abogan por la defensa de la religión en las aulas

El zamorano Juan Carlos López, al fondo, en la reunión.Los representantes de las diócesis se reúnen con los sindicatos para "analizar el horizonte" de la asignatura con el nuevo Gobierno

Publicado en La Opinión de Zamora
Los interlocutores coincidieron en señalar que las iniciativas anunciadas por el actual Gobierno son "inviables desde el punto de vista jurídico", y defendieron "el derecho de los padres a educar a sus hijos según sus propias convicciones religiosas".
Cabe destacar que uno de los puntos del pacto sellado por las dos formaciones que componen el nuevo Ejecutivo señala que "la asignatura de religión será de carácter voluntario para los estudiantes, sin que haya una asignatura alternativa ni la nota sea computable a efectos académicos", una medida que complementará a la derogación de la Lomce y que no ha sido del agrado de los delegados diocesanos de enseñanza reunidos.
En ese sentido, en el comunicado emitido tras el encuentro, los asistentes aseguraron que "la asignatura de religión no es un privilegio de la Iglesia", y matizaron que esta "se limita a dar respuesta a la demanda social de las familias". Según esta nota de prensa, esa petición de las familias alcanza a tres de cada cuatro alumnos del sistema escolar en algunas diócesis.

Asimismo, los delegados diocesanos cuestionaron "la legitimidad moral de una propuesta política que nace desoyendo a la mayoría social de las familias de este país". Los asistentes a la reunión se mostraron, además, "perplejos" por la celeridad exhibida por el Gobierno a la hora de anunciar una nueva ley educativa, aunque expresaron su confianza en que, "antes de tomar decisiones definitivas", sus responsables sean capaces de "dialogar con todos sin excepción para alcanzar un consenso que dé estabilidad al sistema".

Finalmente, las delegaciones diocesanas concluyeron la reunión, que se celebró en la localidad vallisoletana de Tordesillas, con el propósito de animar a la sociedad civil "a que defienda una escuela moderna, abierta y capaz de integrar con normalidad el hecho religioso confesional". A juicio de estos representantes, es preciso "desarrollar las competencias de los alumnos, especialmente la trascendente y espiritual".

Navarra: la proposición de ley de comunistas e independentistas para reducir al mínimo la asignatura

Navarra: la proposición de ley de comunistas e independentistas para reducir al mínimo la asignatura de Religión es rechazada

EDUCACIÓN CÍVICA Y AFECTIVO SEXUAL EN LUGAR DE RELIGIÓN


Ha sido posible gracias a la abstención de los socialistas navarros que como el PSOE tiene planes propios a nivel nacional: no tendrá efectos académicos y se quedará sin alternativa.



(ABC/InfoCatólica) La Comisión de Educación del Parlamento Foral ha rechazado la Proposición de Ley impulsada por Izquierda-Ezkerra (I-E) para reducir el tiempo de la asignatura de Religión al mínimo estatal (45 minutos a la semana) en todos los niveles educativos de Navarra de Educación Infantil, Primaria, Secundaria y Bachillerato.
La abstención del PSN y el voto en contra de Navarra Suma al artículo único dejaron sin contenido la propuesta y puso fin a su tramitación. La iniciativa había sido apoyada por Geroa Bai, EH Bildu y Podemos-Ahal Dugu. La abstención del partido socialista navarro no sorprende puesto que ya se conocen perfectamente los planes que tienen el PSOE y Unidas Podemos para la asignatura a nivel nacional. Será voluntaria, no tendrá efectos académicos y se quedará sin alternativa.

Falta de diálogo con los padres

La iniciativa de I-E fue fuertemente contestada por padres y asociaciones que criticaron que «en todo este proceso no se ha contado ni con las familias, ni con las autoridades religiosas que colaboran con el Gobierno de Navarra para la elección del profesorado, ni con el más de 50% de padres que optan por este tipo de educación, ni con el resto de padres que están contentos con que sus hijos acudan a la asignatura alternativa de valores».
Antes de votarse el artículo único de la propuesta de Izquierda-Ezquerra, Navarra Suma señaló su apoyo a una enmienda de Geroa Bai que se solicitaba que los cambios, de introducirse, «no supongan para los profesores de religión con contrato laboral de carácter indefinido una pérdida de puestos de trabajo ni una merma de los porcentajes de sus contratos».

Educación cívica y afectivo sexual en lugar de religión

También se discutió otra enmienda de Podemos-Ahal Dugu e I-E, que planteaba, en lugar de dejar autonomía a los centros, precisar desde el Departamento de Educación el horario y el currículo de la asignatura-área que reemplazaría a la Religión. Se sugería dedicar el currículo de esa materia a «educación cívica, afectivo-sexual, para la convivencia, la igualdad y la no violencia».
Ante la falta de apoyos, se planteó la realización de un texto alternativo que no ha salido adelante. El voto en contra de Navarra Suma y la abstención de PSN imposibilitaron la tramitación de la iniciativa legislativa de I-E.

Una española da clases de religión católica en Finlandia: exquisito respeto a los padres

Si 3 niños de una ciudad piden clase de su religión, los colegios se organizan y la dan

Una escuela de Finlandia - el sistema respeta mucho las opciones de los padres y forma y paga bien a los maestros

Publicado originalmente en Religionenlibertad.com
Finlandia se considera un país modelo en educación: obtiene casi siempre las mejores notas en los informes PISA y muchos investigan las causas. ¿Será porque 8 de cada 10 familias van a las bibliotecas casi cada sábado? ¿Será porque toda la enseñanza es pública? ¿Será porque los maestros están muy bien pagados? ¿O porque la mitad de los niños no van a guarderías y no pisan el colegio hasta los 7 años? ¿O porque casi todo el país pertenece a la misma etnia, lengua y cultura?
Otro tema que se puede analizar es su trato a la asignatura de Religión en la escuela. Se trata de un país con una Iglesia de Estado, la Iglesia Luterana de Finlandia, a la que pertenecen, al menos nominalmente, el 70% de los finlandeses.
Pero en la escuela -que, hay que repetirlo, es cien por cien pública, objetivo al que aspirarían muchos partidos socialistas y comunistas en Europa- se cuida exquisitamente el derecho de los padres a elegir la formación religiosa de los hijos en clase.
Ignacio Díaz, Presidente del Sindicato de Profesores de Religión PREC, muy extendido en Cataluña, explicaba en unas jornadas en octubre que el país se planteó recientemente establecer una asignatura de religión "aconfesional", pero se ha descartado. "Para ellos, la libertad de los padres a poder escoger el tipo de educación que quieren para sus hijos -sobre todo en el ámbito religioso- es fundamental. En este sentido, son tan respetuosos que incluso están permitiendo que se den clases de religión islámica ¡en árabe! por falta de profesorado con un nivel suficiente de finlandés".
Sobre este tema habló en esas jornadas de octubre María Gutiérrez Arana, una española que lleva 20 años siendo profesora de religión en Finlandia. En su ponencia destacó los puntos fuertes de la religión en la escuela en este país que es "superpotencia en educación".
El país ha decidido potenciar valores contra el radicalismo religioso pero también contra el individualismo/consumismo y ha visto que una "religión aconfesional" no sería eficaz. Más datos:
- Las familias que se declaran oficialmente luteranas deben recibir la asignatura de religión luterana: no pueden elegir otra

- Las demás familias de otras religiones pueden elegir la religión que quieran (unos ortodoxos pueden elegir la asignatura católica, por ejemplo)

- Desde 2003, si hay 3 alumnos de la misma confesión en un colegio y los padres hacen la petición, el director del centro está obligado a organizar la clase de religión

- Si hay 3 niños que lo piden en una misma ciudad, aunque repartidos en distintos colegios, los directores deben organizar el transporte para que reciban la clase

- El Estado supervisa los contenidos y libros de la asignatura junto con representantes de cada religión

- El Estado ayuda a financiar los libros de texto las religiones muy pequeñas, como la católica

- Se enseña a todos los profesores de distintas asignaturas que la clase de religión merece respeto

- A los alumnos, desde pequeños, se les habla de las otras religiones desde el respeto

- Solo ha habido 4 episodios de violencia grave en las escuelas, ninguno por motivos religiosos
A continuación, publicamos el vídeo de la ponencia de la profesora María Gutiérrez Arana, transcrita por la Federació de Cristians de Catalunya.
María Gutiérrez Arana, profesora de religión en Finlandia
Transcripción jornada 23 octubre de 2019 en Barcelona
En 1970 Finlandia hizo una gran reforma educativa pragmática con métodos innovadores a nivel estatal, igualitaria y accesible a todos -no existe educación privada en Finlandia-, y global en el sentido que la enseñanza allí tiene en cuenta todas las necesidades de los alumnos. Por ejemplo, en los colegios hay psicólogos, logopedas, médicos y dentistas: todo depende del colegio.
El Estado se encarga de la educación y del bienestar global del alumno, al igual que las actividades extraescolares y clases de refuerzo, y todo a través del colegio.
Todo ello ha llevado que los continuos cambios de estructuras, la globalización, las separaciones familiares, la violencia doméstica, la inseguridad, los medios virtuales de relación en los niños, etc… Están produciendo un detrimento del bienestar de los alumnos y son más vulnerables; no tienen capacidad de resistir a largo plazo situaciones de dificultad, de sufrimiento o de ser constantes en los estudios.

Esto ha producido un aislamiento y una pérdida de valores sociales… Incluso un empobrecimiento de las relaciones sociales. Fruto de esta educación sale un individuo que solo piensa en sí mismo. Antes era una sociedad muy solidaria por las situaciones de frío extremo y se ayudaban entre ellos.
Cuando se hizo la reforma educativa de 2016, cambiando los planes de estudio, se pensó en eliminar la asignatura de religión pero se vio que no era posible porque era la única asignatura en donde se podía abrir la puerta a un respeto de los valores familiares, que muchas familias ya habían perdido…
Una vuelta a esos valores a través de la religión. En Finlandia, que es protestante, una familia que es luterana no puede elegir el tipo de religión para sus hijos, debe de ser asignatura de religión luterana. Las demás familias de otras religiones pueden elegir la religión que quieran.
La ley que hicieron en 2003 es muy buena, pues exige que si hay tres alumnos de la misma confesión en un colegio y los padres hacen la petición, el director del centro está obligado a organizar la clase de religión y luego, si estos 3 niños no están en el mismo centro pero sí en la misma ciudad, los directores de los distintos centros tienen que organizar el transporte y demás para que se lleve a cabo la clase de religión.

Porque han visto que esto produce una mejora de los valores, y como muchos de estos alumnos son también extranjeros, darles su propia religión en el centro les ayuda a tener a una mejor confianza en sí mismos, a sentirse valorados en su origen, evitando la radicalización. El Estado está muy comprometido en esto.
Los contenidos de la religión está en el proyecto de estudios, que lo hace conjuntamente con los representantes de las confesiones y también controlan mucho los libros de texto. El Estado edita los libros. Por ejemplo, la iglesia católica es muy minoritaria allí, pues existe desde hace solo 55 años, la diócesis católica. Pues el Gobierno también ayuda a editar los libros de religión católica.
Y también se hace una labor de mentalización del resto de los profesores en el respeto hacia las clases de religión. También en el plan de estudios los alumnos, desde pequeños, se les habla de las otras religiones desde el respeto.
Las consecuencias que se buscan con este tipo de enseñanza son evitar el racismo en la sociedad y la discriminación por motivos religiosos.
En Finlandia ha habido cuatro episodios de violencia grave en las escuelas y ninguno ha sido por motivos religiosos sino por el problema del aislamiento, de la soledad de individuos que no saben relacionarse con las personas y que han perdido el sentido de la vida.
Por otro lado, lo que se busca fomentar con el actual plan de estudios es que estos alumnos de religiones minoritarias encuentren sus propias raíces. Cada semana reciben dos horas de su lengua materna, en el caso que no sea el finlandés. Producen más amor a la nueva sociedad en la que están si conocen sus raíces.
En ningún caso, se ha hecho una asignatura en la que estén todas las religiones juntas porque han visto que se quedaría todo diluido.

Religión: acuerdo de gobierno de PSOE y Unidas Podemos

e8b78485a3e302037b5ba98411b175c7_w650_h400Alfredo Sepúlveda
Publicado originalmente en Religiondigital.org
El acuerdo de gobierno de PSOE y Unidas Podemos, entre otras cuestiones, dice: «La asignatura de religión será de carácter voluntario para los estudiantes, sin que haya una asignatura alternativa ni la nota sea computable a efectos académicos».
La sempiterna cantinela con la asignatura de Religión es tan cansina como el inveterado recurso político a las fake news. Una nueva legislatura y un nuevo problema con la asignatura de Religión. Todos son tan demócratas como apóstol era Judas, que tutelaba sus «bienes» arbitrarios y privativos.
Utilizando un lenguaje tabernario, que es el más adecuado según sobre lo que escribes o a quién te dirijas, no puedo por menos que decir que «estoy hasta los cojones» de imbéciles y cantamañanas con y sin título universitario, con carnet, complementos y dietas.
Apuntar que la asignatura de religión será de carácter voluntario para los estudiantes es una fake news, escrita con la mala baba que tienen los tontos que a su vez son malos, porque ya desde los lejanos años del inicio del sistema pluripartidista —sabido por todos— la asignatura de Religión ha sido de libre elección para el alumnado. Si con ello se pretende que la asignatura alternativa o espejo a la de Religión es una carga gratuita para los alumnos que no eligen Religión, lo cierto es que es una opción para todos los alumnos entre muchas otras según la etapa educativa. Al final, las horas lectivas deben ser las mismas para todos los alumnos, de lo contrario tendríamos una discriminación horaria y lectiva.
Religión (din)
A mayor abundamiento, el artículo II del Acuerdo entre el Estado Español y la Santa Sede sobre Enseñanza y Asuntos Culturales, contiene que «Las autoridades académicas adoptarán las medidas oportunas para que el hecho de recibir o no recibir la enseñanza religiosa no suponga discriminación alguna en la actividad escolar
El hecho de que se imparta en centros públicos de enseñanza no supone quiebra alguna de la aconfesionalidad o laicidad positiva del Estado, ni merma de su neutralidad ya que el contenido fundamental de la libertad religiosa en su dimensión colectiva es precisamente «la divulgación y expresión públicas de su credo religioso» (STC 38/2007, FJ 5).
Finalmente, que la nota de la enseñanza de la Religión no sea computable a efectos académicos es preterir una asignatura por motivos exclusivamente ideológicos, en contra del sentido común (el menos común de los sentidos) y del citado artículo II que informa que esta enseñanza se impartirá «en condiciones equiparables a las demás disciplinas fundamentales».
Las condiciones equiparables a las demás disciplinas fundamentales, si bien no son condiciones idénticas, como ha afirmado el Tribunal Supremo, sí es relacional de forma cualitativa con esas disciplinas fundamentales, por lo que necesita de su evaluación para ser equiparable.
ComunismoReligionSecular
La STC 31/2018, de 10 de abril de 2018, señala que en resoluciones anteriores el tribunal ha considerado que la existencia de una relación de alternatividad entre religión y otra asignatura no vulnera el derecho a la igualdad, ni implica discriminación alguna, sino que se refiere a ello como razonable:
«(…) Estos objetivos pueden alcanzarse bien mediante la impartición de unas enseñanzas que respondan a las convicciones religiosas sentidas por los alumnos, bien a través de esas otras actividades paralelas, no pudiendo apreciarse en los preceptos del Real Decreto 2.438/1994 viso alguno de tratamiento desigual carente de razonabilidad o de objetividad. (...) Pues bien, resulta razonable que se establezcan cauces alternativos para el aprendizaje de las materias aquí contempladas, tanto más cuanto que esa alternatividad se articula sobre el respeto a la libertad ideológica y de conciencia
Todas estas cuestiones, una vez más, se encuadran en la mezquindad y en la cobardía de aquellos que no son capaces de solucionar de una vez por todas la «cuestión religiosa» de este país, que desde luego no es ni urgente ni prioritario con la que está cayendo.

Profesores de religión temen despidos si la asignatura deja de contar para nota y no descartan salir a la calle

Profesores de religión temen despidos si la asignatura deja de contar para nota y no descartan salir a la calle
Los profesores de religión temen que la medida de sacar la asignatura de Religión de las materias que cuentan para la nota media, anunciada en el acuerdo del nuevo Gobierno de coalición de PSOE y Unidas Podemos, provocará "muchos" despidos y no descartan tomar medidas legales y salir a la calle a manifestarse.
Publicado originalmente en Zamora24horas.com



Los profesores de religión temen que la medida de sacar la asignatura de Religión de las materias que cuentan para la nota media, anunciada en el acuerdo del nuevo Gobierno de coalición de PSOE y Unidas Podemos, provocará "muchos" despidos y no descartan tomar medidas legales y salir a la calle a manifestarse.

"Vamos a tener muchas pérdidas de puestos de trabajo, de profesores que llevan más de 20 años en la función pública y que han demostrado a lo largo del tiempo, por las dificultades, ser unos docentes de talla mayor", ha asegurado la coordinadora nacional de las Plataformas de Profesores de Religión en la Enseñanza Pública, Amelia Álvarez, en declaraciones a Europa Press.

Por ello, ha precisado que esperarán a ver la propuesta y "si va en contra de los Acuerdos Iglesia-Estado y en contra de lo que se ha ganado en sentencias", tomarán "todo tipo de medidas", en primer lugar, legales, y en segundo lugar, están dispuestos a manifestarse.

A su juicio, con esta medida, el nuevo Gobierno quiere llevar a cabo "una persecución" a los profesores de Religión. "Van a por nosotros. Hay un ataque a las libertades, al punto 27.3 de la Constitución. Va a haber una reducción clara, pero constitucionalmente podemos ganar porque no puede haber pedagógicamente una asignatura en un sistema educativo que no se pueda evaluar y calificar", ha explicado.

Asimismo, Álvarez ha criticado que existe "un gran desconocimiento" sobre la asignatura de religión pues "muchos creen que se está dando catequesis", cuando, según recuerda, el currículo de esta materia está aprobado por el Ministerio de Educación. También argumenta que el currículo es "similar a los programas de más de 30 países desarrollados" y que ya es "de carácter voluntario" pues los alumnos pueden optar por ella o por una alternativa.

Si bien, según el acuerdo de programa de Gobierno de PSOE y Unidas Podemos, ya no habría una asignatura alternativa a Religión y esta no contaría para nota. "Es una barbaridad, a nosotros nos quieren hacer lo mismo que ahora ocurre con el francés o la plástica", ha precisado, añadiendo que en el caso de la Religión, es un "problema ideológico y de ataque frontal a la Iglesia católica".

El nuevo Gobierno devalúa la asignatura de Religión y viola los acuerdos con la Santa Sede

Publicado originalmente en ABC
De los 28 países que conforman la Unión Europea, en un total de once (como Dinamarca, Finlandia, Irlanda, Suecia, Rumanía o Reino Unido) la asignatura de Religión, aunque con diferentes matices, es obligatoria en los centros.
En España, la situación es bien distinta. Lejos de existir en los colegios un paraíso para esta materia con el objetivo de privilegiar a la Iglesia, como señalan sus detractores, la asignatura es, como en gran parte de Europa (Alemania, Austria, Bélgica, Italia o Estonia) de oferta obligatoria para los centros pero voluntaria para los alumnos. Es decir, solo la cursa el que quiere. Esto ha sido así con las leyes socialistas (como la LOE, de 2006) y populares (como la LOMCE, de 2013). Con el nuevo gobierno de coalición entre el PSOE y Unidas Podemos, de acuerdo con su documento «Coalición progresista. Un nuevo acuerdo para España» presentado el pasado 30 de diciembre, la materia mantendrá este estatus pero perderá, por primera vez, su alternativa. ¿Esto qué significa? Que aquel alumno que decida no estudiar Religión no podrá elegir otra en su lugar, (asignatura espejo) por lo que quien no la curse podrá irse al recreo o a casa.
La consecuencia inmediata de que la asignatura se quede sin alternativa es que pocos o ningún alumno querrán escogerla. «La asignatura pierde su carácter, se cursa por la vía muerta, deja de llamarse asignatura para convertirse en otra cosa, en una actividad voluntaria», lamenta Antonio Amate, secretario general de la Federación de Enseñanza de USO, quien considera que que la propuesta «afecta a la libertad y voluntad de las familias» y recuerda que la asignatura «no es una catequesis; lo que hay detrás de esto es el intento de sacar la religión de la escuela como sea». «Si no tiene alternativa la conviertes en una extraescolar, se convierte en algo diferente a una asignatura. Se devalúa completamente», coincide Santiago García Gutiérrez, secretario general de la Confederación Española de Centros de Enseñanza (CECE).

¿Y la promoción de curso?

Por si esto fuera poco, el citado documento del Gobierno señala que la Religión, aparte de no tener alternativa, la nota no computará a efectos académicos. Esto ya ocurrió con la LOE: tanto en Primaria, ESO como en Bachillerato la calificación de Religión no contaba a efectos académicos (lo que incluye la nota media para entrar a la universidad u obtener becas). Por el contrario, la Lomce sí tiene en cuenta la Religión para estos fines. Pero de lo que no se habla (y tampoco queda claro) es si la asignatura seguirá teniéndose en cuenta para pasar o no de curso, es decir, si va a ser parte del máximo de suspensas que permitan la promoción o no, que tanto la LOE como la LOMCE sí contemplan.
La propuesta de PSOE-Unidas Podemos, no solo convierte a la Religión en una materia de segunda categoría sino que vulnera los Acuerdos suscritos entre el Estado español y la Santa Sede. El artículo 2 del acuerdo establece que la enseñanza de la religión católica se incluirá en todos los centros y niveles, «en condiciones equiparables a las demás disciplinas fundamentales».
Francisco López Rupérez, expresidente del Consejo Escolar del Estado y director de la cátedra de políticas públicas de la Universidad Camilo José Cela, pide esperar y considera que del papel al hecho hay un gran paso. Sin embargo, «de violentarse los acuerdos con la Santa Sede, la solución es apelar a los tribunales. No queda otra alternativa y que sean estos los que sometan la legislación del nuevo gobierno al principio de legalidad».
Luis Centeno, secretario general adjunto de Escuelas Católicas advierte también de la vulneración del artículo 27.2 de la Constitución, que establece que «la educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana». «Sin el conocimiento de la religión, no es posible dicho desarrollo en condiciones de plenitud», explica Centeno. Por su parte, Francisco López Rupérez recuerda también el artículo 27.3 que establece que los poderes públicos deben garantizar el derecho de os padres a sus hijos «reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones».
Por su parte, a Comisión Episcopal de Enseñanza recuerdan la responsabilidad de los gobiernos «de favorecer la libertad y asegurar la educación para todos». «Esperemos que el futuro gobierno cumpla con sus funciones y defienda la libertad. Ojalá también favorezcan un pacto educativo», añaden desde la Casa de la Iglesia a la par que subrayan que «lo más importante es buscar la calidad educativa de las nuevas generaciones, de común acuerdo padres y profesores», informa Laura Daniele.
Quien sí defiende la medida es Francisco García, secretario general de la federación de enseñanza de CC.OO: «Me parece una propuesta razonable, la religión confesional no tiene que por qué estar en el curriculum, otra cosa es que en Valores Éticos se hable de la historia de la religión pero las creencias personales de cada uno no creo que deban configurar una asignatura evaluable». De hecho, CC.OO va más allá y aboga por una escuela laica en la que la religión se quede fuera del horario lectivo y del curriculum.

El «decreto del parchís»

La LOGSE, ley socialista del año 1990, se llevó a los tribunales por la asignatura de Religión. La alternativa a esta materia eran actividades de contenido lúdico y cultural no evaluables. Así lo estableció el Real Decreto 2438/1994, más conocido como el «decreto del parchís», que fue llevado a la justicia por varias asociaciones religiosas, no solo católicas sino también evangelistas e islámicas. La Sala Tercera del TS falló en contra del decreto por considerar que «vulnera el artículo 27.3 de la Constitución al ofrecer como alternativa enseñanzas que no tienen contenido moral, confesional, que según su criterio sería el único constitucionalmente posible porque siendo la educación un bien al que todos tienen derecho (27.1) y teniendo la educación por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana (27.2) aquel derecho que a todos asiste implica necesariamente que también accedan o bien a una formación religiosa, o bien a una formación moral confesional, sin alguna de las cuales sería difícilmente asumible la idea de un pleno desarrollo de la personalidad humana, cerrándose así el sistema, en cuanto a este punto, por la garantía establecida en el apartado 3, de que todos reciban una formación religiosa o moral, siendo el contenido real del derecho de los padres el de optar por una u otra, de acuerdo con sus propias convicciones, pero sin prescindir de ambas».

Navarra quiere reducir el horario de la asignatura de Religión al mínimo

Todos los partidos, a excepción de Navarra Suma, presentaron en el Parlamento Foral una Proposición de Ley sobre la enseñanza de la religión para rebajar el tiempo de la asignatura al mínimo estatal (45 minutos a la semana). «En todos los niveles educativos de Navarra de Educación Infantil, Primaria, Secundaria y Bachillerato, la asignatura específica de religión y sus alternativas tendrá una carga lectiva máxima correspondiente a la mínima establecida, con carácter prescriptivo, en la normativa básica de ámbito estatal», establece la proposición a la que ha accedido este periódico.
La iniciativa, que se presentará el próximo día 15, ha sido contestada por padres y asociaciones que critican que «en todo este proceso no se ha contado ni con las familias, ni con las autoridades religiosas que colaboran con el Gobierno de Navarra para la elección del profesorado, ni con el más de 50% de padres que optan por este tipo de educación, ni con el resto de padres que están contentos con que sus hijos acudan a la asignatura alternativa de valores».

El Gobierno devalúa la materia de Religión

La asignatura no tendrá efectos académicos y, por primera vez, se quedará sin alternativa. «Si no tiene alternativa, la asignatura se convierte en una actividad extraescolar», dice Santiago García, de la Conferencia Española de Centros de Enseñanza (CECE)
Publicado originalmente en Alfa y Omega
De los 28 países que conforman la Unión Europea, en un total de once (como Dinamarca, Finlandia, Irlanda, Suecia, Rumanía o el Reino Unido) la asignatura de Religión, aunque con diferentes matices, es obligatoria en los centros. En España, la situación es bien distinta. Lejos de existir en los colegios «un paraíso para esta materia con el objetivo de privilegiar a la Iglesia», como señalan sus detractores, la asignatura es, como en gran parte de Europa (Alemania, Austria, Bélgica, Italia o Estonia) de oferta obligatoria para los centros pero voluntaria para los alumnos. Es decir, solo la cursa el que quiere. Esto ha sido así con las leyes socialistas (como la LOE, de 2006) y populares (como la LOMCE, de 2013). Con el nuevo Gobierno de coalición entre el PSOE y Unidas Podemos, de acuerdo con su documento «Coalición progresista. Un nuevo acuerdo para España» presentado el pasado 30 de diciembre, la materia mantendrá este estatus pero perderá, por primera vez, su alternativa. ¿Esto qué significa? Que aquel alumno que decida no estudiar Religión no podrá elegir otra en su lugar, (asignatura espejo) por lo que quien no la curse podrá irse al recreo o a casa.
La consecuencia de que la asignatura se quede sin alternativa es que pocos o ningún alumno querrán escogerla. «La asignatura pierde su carácter, se cursa por la vía muerta, deja de llamarse asignatura para convertirse en otra cosa, en una actividad voluntaria», lamenta Antonio Amate, secretario general de la Federación de Enseñanza de USO, quien considera que la propuesta «afecta a la libertad y voluntad de las familias» y recuerda que la asignatura «no es una catequesis; lo que hay detrás de esto es el intento de sacar la religión de la escuela como sea». «Si no tiene alternativa la conviertes en una extraescolar, se convierte en algo diferente a una asignatura. Se devalúa completamente», coincide Santiago García Gutiérrez, secretario general de la Confederación Española de Centros de Enseñanza (CECE).
Promoción
El citado documento señala que, aparte de no tener alternativa, la nota no computará a efectos académicos. Esto ya ocurrió con la LOE. Tanto en Primaria, ESO como en Bachillerato la calificación de Religión no contaba a efectos académicos (lo que incluye la nota media para entrar a la universidad u obtener becas). Por el contrario, la LOMCE sí tiene en cuenta la Religión para estos fines. De lo que no se habla (no queda claro) es si la asignatura seguirá contando para pasar o no de curso, es decir, si va a ser parte del máximo de suspensas que permitan la promoción o no, que la LOE y la LOMCE sí contemplan.
La propuesta de PSOE-Unidas Podemos no solo convierte a la Religión en una materia de segunda categoría sino que vulnera los Acuerdos entre el Estado español y la Santa Sede. El artículo 2 del acuerdo establece que la enseñanza de la religión católica se incluirá en todos los centros y niveles, «en condiciones equiparables a las demás disciplinas fundamentales». Francisco López Rupérez, expresidente del Consejo Escolar del Estado y director de la cátedra de políticas públicas de la Universidad Camilo José Cela pide esperar y considera que del papel al hecho hay un gran paso. Sin embargo, «de violentarse los acuerdos con la Santa Sede, la solución es apelar a los tribunales. Que sean estos los que sometan la legislación del nuevo Gobierno al principio de legalidad».
Luis Centeno, secretario general adjunto de Escuelas Católicas advierte también de la vulneración del artículo 27.2 de la Constitución, que establece que «la educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana». «Sin el conocimiento de la religión, no es posible dicho desarrollo en condiciones de plenitud», explica Centeno. Por su parte, Francisco López Rupérez recuerda también el artículo 27.3 que establece que los poderes públicos deben garantizar el derecho de los padres a que sus hijos «reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones».
Quien sí defiende la medida es Francisco García, secretario general de la federación de enseñanza de Comisiones Obreras: «La religión confesional no tiene que por qué estar en el currículo, otra cosa es que en Valores Éticos se hable de la historia de la religión, pero las creencias personales de cada uno no creo que deban configurar una asignatura evaluable». De hecho, CC.OO. va más allá y aboga por una escuela laica en la que la religión se quede fuera del horario lectivo.
El «decreto del parchís»
La LOGSE, ley socialista del año 1990, llegó a los tribunales por la asignatura de Religión. La alternativa a esta materia eran actividades de contenido lúdico y cultural no evaluables. Así lo fijó el Real Decreto 2438/1994, más conocido como el «decreto del parchís», que fue llevado a la justicia por asociaciones no solo católicas, sino también evangelistas e islámicas.
La Sala Tercera del Tribunal Supremo falló en contra del decreto por considerar que «vulnera el art. 27.3 de la Constitución al ofrecer como alternativa enseñanzas que no tienen contenido moral-confesional, que según su criterio sería el único constitucionalmente posible, porque siendo la educación un bien al que todos tienen derecho (27.1) y teniendo por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana (27.2) aquel derecho implica que también accedan o bien a una formación religiosa o moral-confesional, sin alguna de las cuales sería difícilmente asumible un pleno desarrollo de la personalidad humana».
Josefina G. Stegmann/ABC

Padres y madres: Defiendan sus libertades fundamentales

Julia Gutiérrez Lerones
Delegada de Enseñanza de la Diócesis de Valladolid

Revista Iglesia en Valladolid - Nº 327, 1-15 Diciembre 2019

La libertad es la condición indispensable para ejercer derechos y deberes, sobre todo en lo que concierne a la educación de sus hijos que seguro es lo que más les importa. Decimos esto porque el viernes, 14 de noviembre, muchísimos sectores de nuestra sociedad hemos puesto el grito en el cielo, a través de distintos medios informáticos y periodísticos, después de que la ministra de Educación en funciones, Isabel Celaá, declarara en el XV Congreso de Escuelas Católicas que la elección de centro educativo por parte de los padres no forma parte de la libertad de enseñanza que aparece recogida en el artículo 27 de la Constitución Española. Estas declaraciones son preocupantes por el matiz que puede tomar la política educativa del PSOE si llega a formar Gobierno ya que si un Gobierno utiliza las instituciones del Estado para cercenar libertades fundamentales estaría imponiendo un sistema dictatorial en el que la sociedad civil ya no tendría la palabra, en el que ustedes, padres y madres, no podrían decidir libremente lo que desean para sus hijos. Leyes internacionales, nacionales y sentencias de nuestro Tribunal Constitucional avalan la libertad de los padres y madres para elegir la educación que quieren para sus hijos, en relación con la educación religiosa y para con el centro educativo que deseen, sea público, concertado o privado. Algunos ejemplos son: la Declaración de los Derechos Humanos (artículo 26); los Acuerdos del Estado Español con la Santa Sede (parte II), que tienen carácter internacional; la Constitución Española (art. 16, 27, fundamentalmente); la reciente Sentencia del Tribunal Constitucional 31/2018 de 10 de abril de 2018, que se apoya en estos Tratados y Acuerdos internacionales ratificados por España. El Tribunal Constitucional señala la libertad de creación de centros docentes, el derecho a que los centros establezcan el ideario propio y el derecho de los padres a la elección de centro porque este forma parte del derecho a la educación señalado en el art. 27 de la Constitución, vinculando el derecho con la libertad. La ministra también dijo en este Congreso de Escuelas Católicas que tiene la intención de implantar su propuesta conocida como ‘Ley Celaá’, que es el Anteproyecto de Ley Educativa que elimina la LOMCE y que se aprobó en el Consejo de Ministros, el pasado 15 de febrero. En estos momentos lo que creo que tenemos que hacer es sembrar mentalidad y trabajar en todas las instituciones sociales posibles, porque queremos para nuestros hijos una educación libre de ideologías, en que el ejercicio de sus libertades permita también el ejercicio de sus derechos y deberes para la construcción del bien común de todos y de cada una de las personas que formamos la sociedad española. Esto sí sería establecer los pilares para una buena política educativa. No podemos dejar a la espontaneidad que se respeten sus derechos a la libertad de elección, dada la predominante ideología que camina por vías indeseables. La última palabra es suya porque ustedes son los responsables primeros y originarios de la educación de sus hijos.


El “lapsus”
14 de noviembre de 2019

En relación a las palabras de la ministra en funciones Isabel Celaá sobre que elegir centro educativo para los hijos no es un derecho que emane del artículo 27 de la Constitución, el obispo auxiliar de Valladolid y secretario genera de la CEE, don Luis Argüello señaló lo siguiente: “El artículo 27 de la Constitución,leído en sus 10 puntos, es la expresión básica del pacto educativo en España con tres pilares: derecho a la educación, libertad de enseñanza y derecho de los padres. Esperamos que, en el marco del tono cordial de la salutación de la ministra, la exclusión del derecho de los padres haya sido un lapsus. De no ser así, supondría un giro en la política educativa de extraordinaria gravedad para el derecho de los padres y la libertad de enseñanza en una sociedad tan plural que precisa unas bases educativas comunes y un desarrollo conforme a las convicciones de las familias y su iniciativa social, en el espacio público que las Administraciones han de garantizar conforme a la Constitución y los Tratados internacionales firmados por el Estado”.

La asignatura «Religión» quedaría excluida de bachillerato y dejaría de ser evaluable.

La asignatura «Religión» quedaría excluida de bachillerato y dejaría de ser evaluable.

EN UNA CADA VEZ MÁS SECULARIZADA ESPAÑA

Pretenden eliminar la asignatura Religión y la enseñanza concertada, las cuales son un derecho constitucional inalienable, lo que conllevaría la vulneración de los acuerdos Iglesia-Estado.



(Ecclesia) El Ministerio de Educación y de Formación Profesional del Gobierno de España, tras varios amagos, anuncia ahora, por entregas y un tanto a hurtadillas…, su deseo de derogar la vigente Ley Orgánica de Educación, la LOMCE, y de elaborar una nueva ley. Todo parece indicar que los borradores que Educación ha publicado, no sin precipitación y escasísimo diálogo con los distintos agentes y sectores del mundo educativo, contarían, de cara a su tramitación parlamentaria, con el apoyo de Unidos-Podemos, y que recabaría asimismo el refrendo de los partidos nacionalistas y soberanistas, mediante determinadas concesiones en materias lingüísticas.
Es innegable el legítimo derecho del Gobierno a reformar y emanar leyes, una vez aprobadas por las Cortes Generales. Pero también es innegable que la reciente historia de las leyes orgánicas de educación en España es la historia de un fracaso, tanto por su proliferación -siete en apenas cuatro décadas de democracia (LOECE, 1980; LODE, 1985; LOGSE, 1990; LOPEG, 1990; LOCE, 2002; LOE, 2006; y LOMCE, 2013)- como por sus escasos frutos y resultados. Por ello, la sociedad y la comunidad educativa vienen tomando conciencia creciente de la necesidad de un pacto de Estado sobre educación. Al afecto, hace casi dos años, se puso en funcionamiento una subcomisión parlamentaria, integrada por las distintas fuerzas políticas, subcomisión que unilateralmente abandonó el PSOE en marzo pasado.
Más allá de otros aspectos técnicos y pedagógicos que no son de nuestro ámbito de valoración, desagrada comprobar la falta de diálogo verdadero con que, al menos hasta ahora, se está procediendo y la muy exigua voluntad de búsqueda del consenso y de los criterios que auspician un pacto escolar de Estado. Pero, con todo, lo que más nos llama la atención y nos alarma es que, una vez más, sobre todo cuando hay gobiernos socialistas, la gran perjudicada de la nueva ley que ahora se anuncian sea la clase de Religión. Y junto a ella, la enseñanza concertada, singularmente si se llevará a efecto en la ley la supresión del concepto de «demanda social», que permite ofertar más plazas a estos centros, si así lo piden las familias.
Sobre ambos temas, la clase de Religión (tanto la católica como la de cualquier otra confesión) como las trabas a la enseñanza concertada y al libre ejercicio de su oferta de plazas escolares a tenor de las demandas de las familia, ya reflexionó uno de los Editoriales de ecclesia del pasado verano, a propósito de unas declaraciones en el Congreso de la ministra de Educación (ver número 3.945-46, página 5).
Y al igual que entonces, también ahora lo primero y fundamental que hay que tener en cuenta es que ni la clase de Religión ni la enseñanza concertada son un privilegio o una concesión, sino un derecho fundamental que ha de ser, como los demás derechos fundamentales, inalienable. Son la expresión de un derecho constitucional (artículo 27) y la manifestación de un clamor ciudadano, que apoya con el 65% de los alumnos la asignatura de Religión católica y que, en el caso de la enseñanza concertada –a no confundir con la enseñanza privada- es demandada por más de un 26% de la sociedad y cuyos resultados académicos son habitualmente superiores a los de la enseñanza estatal o pública.
En relación con los recortes que la futura nueva ley de educación pretende infringir a la asignatura de Religión –desaparecería de Bachillerato, dejaría de ser plenamente evaluable y se quedaría sin asignatura «espejo» o alternativa como ocurre ahora con Valores-, estos planteamientos son sencillamente inaceptables. Y lo son por varias razones. La primera de ellas es, obviamente, la vulneración que conllevaría de los vigentes Acuerdos Iglesia-Estado, que prescriben la oferta de esta asignatura «en condiciones equiparables a las demás disciplinas fundamentales».
Pero es también inaceptable por otras razones de peso. ¿Una asignatura de Religión así de devaluada es la que quieren los padres y alumnos, que en un 65% de los casos la asumen libremente? ¿El derecho de los padres a educar a sus hijos según sus creencias se respeta suficientemente de este modo? ¿No se desequilibra el conjunto de las asignaturas al recortar tan sustancialmente a una de ellas y se perjudica, además, la igualdad y equidad tanto entre los docentes como entre los alumnos? Y, en suma, ¿por qué y a quién molesta tanto esta asignatura?

Noticia tomada de Infocatólica: http://www.infocatolica.com/?t=noticia&cod=33813

En Educación, ¿derechos y libertades o imposición?

Opinión

Parece mentira que a estas alturas del siglo XXI en España todavía no estén afirmados definitivamente derechos/deberes y libertades propias de un Estado de Derecho, de un Estado democrático. Esto es así porque todavía no ha calado en sectores de la sociedad, como algunos partidos políticos, sindicatos, asociaciones y personas individuales, que todos tenemos derecho al ejercicio, promoción y defensa de lo que nos es más íntimo: la libertad y la vida trascendental, que para algunos está fundada en su propia religión y para otros en su espiritualidad.
España, con la Carta Magna, su Constitución, había alcanzado un consenso en materia de educación que viene reflejado especialmente en sus artículos 16 y 27, inspirando leyes educativas que permiten -aunque no plenamente- el ejercicio de derechos/deberes y libertades. Este verano la Sra. Celaá, ministra de Educación, ya puso en tela de juicio este consenso, haciéndolo evidente con el Proyecto de Reforma Educativa a la Lomce, redactado de modo unilateral y arbitrario, sometido últimamente a una "consulta ciudadana" con prisa y por cubrir el expediente, y que había hecho público antes de concluir el plazo de esa consulta.
Una vez más se ataca a la libertad y a la religión en la escuela, como si la identidad del partido del Gobierno fuera la de un laicismo excluyente superado con la proclamación de la Constitución, y superado por la sociedad civil, que seguro no ve que el problema fundamental de España sea la asignatura de religión en la escuela. Una asignatura que cada año viene refrendada por las familias en porcentajes altos, lo que pone de manifiesto que se la elige porque es necesaria para la educación integral de los hijos; además, se la elige libremente, pues nadie está obligado a cursar la materia. La escuela está obligada (por ley) a ofrecer esta asignatura porque la educación integral es su finalidad. Pero esta educación, al no existir un pacto de Estado, vuelve a estar sometida a los vaivenes de las ideologías de los partidos de turno, no terminando de comprender que la asignatura tiene carácter académico, articulado según la ley educativa.
Hay que decir que fue voluntad del partido del Gobierno abandonar la mesa que estudiaba el Pacto Educativo de Estado. En la gran mayoría de los países de Europa (exceptuando parte de Francia porque en Alsacia y Lorena la asignatura se basa en el Régimen Concordatario) existe la asignatura de Religión en el currículo escolar, de modo estable y regular, con una carga lectiva semanal que en algunos de ellos llega a las 3 horas de clase, estando incluida de distintos modos. Una vez más, el Gobierno evita fijarse en Europa o en los países que tienen un alto grado de desarrollo y de éxito escolar como es el caso de Finlandia, Dinamarca, Austria, Bélgica, Luxemburgo, Suecia, Reino Unido o Alemania, donde la signatura tiene carácter confesional, obligatorio o de posible exoneración en algunas regiones de estos países, incluso con valoración de exámenes públicos. Por el contrario, ignora el valor académico y la necesidad de cursarla para el desarrollo y promoción cultural y social de la persona, limitando o dificultando la elección de la asignatura al devaluarla proponiendo que no cuente para la nota media, eliminando también la materia alternativa, en un ejercicio autoritario y excluyente de los derechos/deberes y libertades de los ciudadanos y las familias. Al fin y al cabo, las familias que eligen libremente religión también pagan las tasas al Estado con las que se financia la educación.
Después de que la señora ministra haya publicado oficialmente el proyecto de reforma de la vigente ley educativa se reunirá con los obispos, pero bien temo que las conclusiones ya las tiene decididas y que pondrá, una vez más, en tela de juicio los fundamentos del Estado de Derecho; por tanto, lo que está en juego es la misma libertad, con todas sus consecuencias. Los obispos dialogarán, querrán mostrar, reclamarán... pero pertenece, en primera instancia, a las familias la reivindicación de su participación política en estos asuntos, pues la presencia de la Iglesia se debe en cuanto subsidiaria de la familia, estando al servicio de ésta, acompañándola en su vida social.
Por tanto, las familias, y las síngulas personas no debemos quedarnos cruzados de brazos ante la responsabilidad que tenemos en la educación de nuestros hijos. Digamos o hagamos algo, porque la Iglesia no tiene soluciones técnicas que proponer ante los problemas sociales (Cfr. encíclica Sollicitudo Rei Socialis, nº. 41), lo que sí tiene es el derecho y deber de dar orientaciones para que los derechos sean respetados; en primer lugar, los derechos al desarrollo integral y los de la libertad. Propongamos una presencia curricular de la asignatura de religión católica, de elección libre, seria y rigurosa, con una carga lectiva digna, evaluable para todas las etapas educativas (infantil, primaria, secundaria obligatoria y bachillerato), y que cuente para la nota media, como las demás asignaturas fundamentales, con una asignatura alternativa también seria, rigurosa y evaluable. Propongamos que la libertad de elegir centro educativo se mantenga, permitiendo que la "demanda social" sea tenida en cuenta, todo ello porque prima la voluntad de las personas sobre las ideologías, estructuras e instituciones (instrucción Libertatis Conscientia nº 75).

Julia Gutiérrez Lerones es delegada de Enseñanza del arzobispado de Valladolid.

 Noticia original tomada de Religión en Libertad: https://www.religionenlibertad.com/opinion/52502306/En-Educacion-Aderechos-y-libertades-o-imposicion.html

Consecuencias de la moción de censura para la asignatura de Religión

(Alfredo Sepúlveda).- Una vez más y con la intención de sosegar los ánimos realizamos algunas reflexiones sobre las consecuencias de la moción de censura para nuestra asignatura de Religión.
El resultado de la citada moción ha sido el siguiente: a favor del candidato socialista: PSOE, Podemos, ERC, PDECat, PNV, Compromís, Bildu y Nueva Canarias (180 parlamentarios). En contra han votado PP, Ciudadanos, UPN y Foro Asturias (169 parlamentarios). Coalición Canaria ha sido la única que se ha abstenido. Con estos resultados, será una aventura del todo imposible sacar adelante proyectos de un cierto calado, y por lo que aquí respecta, un nuevo Pacto de Estado Social y Político por la Educación.
Todos recordamos que recientemente (septiembre de 2017), el Grupo Socialista presentó una proposición de Ley de reforma de la Ley Orgánica 8/2013, de 9 de diciembre, para la mejora de la Calidad Educativa, que finalizaba con:
«Consecuentemente, y garantizando el derecho constitucional de los padres a que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que deseen (artículo 27.3 de la CE), la asignatura de Religión no solo no se debe imponer en la escuela sino que, aun siendo evaluable, tampoco debe tener valor académico en ninguna de las etapas educativas, de manera que no pueda condicionar el futuro de los estudiantes a la hora de decidir su formación académica».
También recordamos que el pasado 21 de febrero de 2018, con los votos de Unidos Podemos y sus Mareas, Compromís y el PSOE, se aprobó en la Comisión de Educación del Congreso de los Diputados una proposición no de ley del siguiente tenor:
«El Congreso pide al Gobierno derogar los Acuerdos con la Santa Sede para dejar la Religión fuera del sistema educativo».
Como ya dijimos, lo cierto es que para la derogación del acuerdo entre el Estado español y la Santa Sede sobre enseñanza y asuntos culturales -que fija el carácter curricular de la asignatura de Religión-, se debería utilizar el mismo procedimiento previsto en la CE para su aprobación, es decir, la autorización previa del Congreso y Senado; y en este último tiene mayoría absoluta el PP.
Por otro lado, la Convención de Viena sobre el derecho de los tratados, contiene que un tratado no podrá ser objeto de denuncia a menos: que conste que fue intención de las partes admitir la posibilidad de denuncia y que pueda inferirse de la naturaleza del tratado. Para ello, deberá notificarse con al menos doce meses de antelación, la intención de denunciar el tratado (...).
Además de lo anterior, de forma directa e indirecta los Tribunales, como es el caso del Tribunal Supremo (fundamento de derecho segundo de la STS de 21 marzo de 2018), afirman que:
«(...) En este caso, los criterios determinantes de esa dimensión son los que se aceptan pacíficamente por las partes: la Religión -como su alternativa- es una asignatura obligatoria en la Enseñanza Secundaria Obligatoria y de necesaria oferta en el Bachillerato, debe ser superada para pasar al siguiente curso y se computa a efectos de becas y del acceso a Universidad.»

Por su parte, la reciente Sentencia del Tribunal Constitucional 31/2018, de 10 de abril de 2018, que resuelve el recurso de inconstitucionalidad interpuesto por más de cincuenta diputados del Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso, dice que:
a) No se vulnera el marco constitucional por haber configurado como asignatura la enseñanza de la religión.
b) Con la introducción de una asignatura de religión se da también cumplimiento a lo establecido en el acuerdo entre el Estado español y la Santa Sede sobre enseñanza y asuntos culturales.
Por lo tanto, tal y como se desprende de estos presupuestos y de esta doctrina, la existencia de una asignatura evaluable (dentro del currículo) de religión de carácter voluntario para los alumnos no implica vulneración constitucional alguna.
Por otro lado, esperemos que haya nuevas elecciones con prontitud.